El hombre y su interacción con la Divida Trinidad
Siempre que hablamos de la Divina Trinidad, tratamos de definirla según su concepto teológico, aunque debemos llevarla más allá, es decir; nuestra relación intima con Dios, o dicho de otra forma con la Divina Trinidad debe ir no sólo en armonía, sino de manera dependiente de el Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, por lo que nuestro deber debe ser llevar del papel a nuestra vida a la Divina Trinidad.
En el capítulo 6 del evangelio de Mateo, muestra y ejemplifica la relación que debemos tener con nuestro Padre, si con la primera persona de la Divina Trinidad, con Dios. Nuestra relación intima con el Padre debe basarse en la comunicación, hablar con Él en lo secreto, no es que nos encerremos bajo 5 llaves para así orar, sino que preparemos un momento donde no seamos interrumpidos ni molestados, para pasar un tiempo de “calidad”. Un caso especial, podríamos citar a Enoc, el mismo al que Dios llevó, dice algo importante “Caminó Enoc con Dios” , quiere decir que tuvo esa comunicación, esa comunión especial, se ganó el favor de Dios para no ver muerte por la comunión y la relación que tenía con Dios. Otro caso es el que encontramos en Daniel 10:11, solo las palabras de “Varón muy amado”, más que un elogio a un mortal, que escucha a un ser sobrenatural, la única respuesta está en el capitulo 1, porque propuso en su corazón no contaminarse ni con la comida, si eso lo procuraba en la comida ¿Cómo sería entonces con la vida cotidiana? Sencillo, dependencia de Dios.
La comunión con el Padre como Jesús nos lo mostró es por medio de la oración, una oración, misma que debe ser de manera natural y a su vez darle la reverencia que requiere tal acto, pues es con Dios con el que nos comunicamos a través de ella, esa misma nos respaldara en público. Si mantenemos esa comunión por medio de la oración, es un hecho que nuestra vida dará testimonio por si sola, al pasar tiempo con Dios nuestra vida cambia, nuestro ministerio será respaldado por Dios y siempre que lo necesitemos estará ahí.
Nuestra relación con el Hijo, va más allá de que le aceptamos como nuestro Salvador único y personal, claro que eso es muy importante para nuestra fe, pero no se queda sólo ahí. Jesús que es la segunda persona de la Trinidad, que es Dios, se evidencia en la oración celestial de Apocalipsis, en Juan 1 y el Génesis 1, puesto que los ángeles lo adoran y toda lengua confesará que Jesús es el Señor, ¿Pero como nos relacionamos con Jesús? Primeramente no es que nosotros nos relacionemos con Él, sino que el se relacionó con nosotros cuando murió por nuestros pecados, es nuestro salvador y nuestro mediador, además nuestro maestro, maestro en la oración, nos condujo como debemos orar, nos fue ejemplo de orar, la oración preparada en un lugar privado para no ser distraído y tener un trato mas intimo con el Padre. Fue un ejemplo vivo de la ley de Dios, fue tentado en todo y hallado siempre sin pecado. Debe ser nuestra inspiración para mostrarnos todos los días victoriosos del pecado y de la carne, fue embajador del reino de los cielos, misión que nos heredó; fue la acción del amor de Dios, atendiendo al necesitado, al pobre, al enfermo, al lunático, al que no tenía paz ni esperanza.
Demos andar como el anduvo, intachable, irreprensible, siempre en amor. No se escondió en una burbuja para no contaminarse, sino que en medio de la gente se notaba que era diferente, nosotros debemos andar como hijos de luz, como es digno de él. Salvador, maestro, mediador, Dios, Santo,, son sólo algunas cosas que lo describen y deben definirlo en nuestra vida.
El Espíritu Santo como la tercera persona de la Divina Trinidad, actúa de forma directa en el que ha nacido de nuevo, por ello es una experiencia indispensable. Vemos en el libro de los Hechos como 1 varón que le negó, si Pedro, y 10 todavía más cobardes que huyeron, junto con otros 109 varones, sin contar mujeres y niños son transformados por poder del cielo, se levantan y trastornan mas de una nación, aclarando que el Espíritu Santo no es el poder que usamos, sino el poder que nos usa, que le pedimos al Padre y el Hijo nos lo proporciona.
Esa experiencia es la que cambia una vida de manera tal, que podemos ser un agente de cambio para nuestro entorno, viviendo en comunión con Dios, para qu8e las señales que prometió que seguirían a los que creyeren sean manifestadas.
Por eso la importancia de la relación de un hombre con Dios no se sustenta en ir el domingo a la iglesia, sino de una comunión completa con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; con la Divina Trinidad, con Dios.
CESAR DAN
viernes, 5 de marzo de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
Ultimo Aliento
El ultimo aliento...
Es el 23 de septiembre estamos en la casa consternados por la salud de mi abuelo una noche anterior se puso mal, pero acepto al Señor, aun así nuestros corazones se siente preocupados en un desesperado intento por que se recupere vamos por un doctor que también es hermano en Cristo, y llegando de regreso a una cuadra de mi hogar nos hablan por teléfono, mi abuelo ya duerme.
Estos meses 3 meses después la paz de Dios reina en nuestros corazones pero puso en perspectiva mi vida, algún día yo tendré que llegar a dar mi ultimo aliento y ver a los ojos a quien dio su vida por mi, en nuestro viaje en este mundo buscamos diferentes cosas: dinero, amor, popularidad, bienestar, etc., pero jamás nos ponemos a pensar en el futuro, no en el futuro de años, si no en el futuro de siglos, vivimos una vida llenando nuestros corazones de sueños, nuestra mente de anhelos, mucho de ellos imposibles, la mercadotecnia nos ha ensenado que tener una casa, un coche, lujos, es ser una persona de éxito una persona que ha alcanzado todo. Pero aun así no nos he suficiente, queremos mas, tenemos un coche y pensamos después en cambiarlo por uno mejor, tenemos dinero y queremos mas, nos dan vacaciones y el tiempo se nos hace corto, simplemente queremos mas nunca nos conformamos, y cuando nos damos cuenta nuestra vida han pasado anos y este corazón que debería estar lleno, esta vacio, siempre nos hizo falta algo, no es algo material, no es algo emocional, no se consigue con meditación, no se compra, y es la presencia de Dios.
Algún día tendré que dar mi ultimo aliento, y pensare que nada fue mas valioso que la presencia de Dios en mi vida, que no me voy a llevar dinero, pertenencias, que prefería a Dios. El hombre poderoso deja su poder al morir, el hombre rico deja su riqueza al morir, el hombre sabio deja su sabiduría al morir, el hombre que ama a Dios va a recibir su herencia, hoy mi mayor anhelo es vivir como EL vivió es llevar una vida como la de El.
Hoy el reto en este siglo es este vivir para Dios, una vida diferente que en cada sitio de este planeta haya jóvenes buscando de su presencia, esa es una buena vida seguir sus pisadas es lo mejor que te pueda pasar, el futuro Dios lo tiene en su manos y el presente tu lo decides hoy vive como si fuera tu ultimo aliento, como si el mañana no existiera, vívelo en Dios.
Cuando sea el momento cerraremos los ojos, pero al abrirlos cual será nuestro destino...
TC
Es el 23 de septiembre estamos en la casa consternados por la salud de mi abuelo una noche anterior se puso mal, pero acepto al Señor, aun así nuestros corazones se siente preocupados en un desesperado intento por que se recupere vamos por un doctor que también es hermano en Cristo, y llegando de regreso a una cuadra de mi hogar nos hablan por teléfono, mi abuelo ya duerme.
Estos meses 3 meses después la paz de Dios reina en nuestros corazones pero puso en perspectiva mi vida, algún día yo tendré que llegar a dar mi ultimo aliento y ver a los ojos a quien dio su vida por mi, en nuestro viaje en este mundo buscamos diferentes cosas: dinero, amor, popularidad, bienestar, etc., pero jamás nos ponemos a pensar en el futuro, no en el futuro de años, si no en el futuro de siglos, vivimos una vida llenando nuestros corazones de sueños, nuestra mente de anhelos, mucho de ellos imposibles, la mercadotecnia nos ha ensenado que tener una casa, un coche, lujos, es ser una persona de éxito una persona que ha alcanzado todo. Pero aun así no nos he suficiente, queremos mas, tenemos un coche y pensamos después en cambiarlo por uno mejor, tenemos dinero y queremos mas, nos dan vacaciones y el tiempo se nos hace corto, simplemente queremos mas nunca nos conformamos, y cuando nos damos cuenta nuestra vida han pasado anos y este corazón que debería estar lleno, esta vacio, siempre nos hizo falta algo, no es algo material, no es algo emocional, no se consigue con meditación, no se compra, y es la presencia de Dios.
Algún día tendré que dar mi ultimo aliento, y pensare que nada fue mas valioso que la presencia de Dios en mi vida, que no me voy a llevar dinero, pertenencias, que prefería a Dios. El hombre poderoso deja su poder al morir, el hombre rico deja su riqueza al morir, el hombre sabio deja su sabiduría al morir, el hombre que ama a Dios va a recibir su herencia, hoy mi mayor anhelo es vivir como EL vivió es llevar una vida como la de El.
Hoy el reto en este siglo es este vivir para Dios, una vida diferente que en cada sitio de este planeta haya jóvenes buscando de su presencia, esa es una buena vida seguir sus pisadas es lo mejor que te pueda pasar, el futuro Dios lo tiene en su manos y el presente tu lo decides hoy vive como si fuera tu ultimo aliento, como si el mañana no existiera, vívelo en Dios.
Cuando sea el momento cerraremos los ojos, pero al abrirlos cual será nuestro destino...
TC
sábado, 16 de enero de 2010
MUESTRA TU AMOR EN ACCIÖN
HOy necesitamos mostrar el amor que decimos tener, ¿De que forma? Si has visto las ultimas noticias de los mas de 50 mil muertos y mas de 100 mil desaparecidos en HAití, si tienes tiempo para chatear y ver tu correo, tomate un momento para unirte en oración por esos hermanos que perdieron casa, familia,... etc, no seas egoísta muestra el amor que decimos tener, ponlo en acción...
Staff
Staff
"BUSCAS QUE TE BENDIGA BENEDICTO O QUE TE BENDIGA JESUCRISTO??'
HACE POCO ESCUCHABA AUN CHICO DICIENDO -"ESTA ES MI CAMISA DE LA SUERTE"- MMM POSRIAMOS DECIR QUE ES NORMAL, SI NORMAL DECIR A ESO A ALGUIEN QUE NO CONOCE DE DIOS, PERO ICONCEBIBLE PARA UN HIJO DE DIOS, ES DECIR; NOSOTROS NO DEBEMOS PENSAR EN QUE LA SUERTE ESTE DE NUESTRO LADO, SIMPLEMENTE PORK DE TEMOS A DIOS EN LADO NUESTRO, HO HAY NADA QUE TENGA PODERES POR SI SOLO PARA MEJORAR LA CONDUCTA Y LA VIDA DE UNA PERSONA, Y EN EL CASO DE QUE LOS HAYA SOLO TE HAGO UNA PREGUNTA ¿A CASO NO DIOS CONDENA LA HECHICERIA Y LA BRUJERIA?
SI KIERES QUE TE VALLA BIEN GUARDA LA PALABRA DE DIOS EN TU CORAZON DICE UN VERSO DEL SALMO 119, SEGURAMENTE HAZTA TE LO SABES DE MEMORIA: ¿CON QUE LIMPIARA EL JOVEN SU CAMINO? CON GUARDAR TU PALABRA... ASI DE FACIL
Y COMO ESTA EN JOSUE 1:8 ¿TE LO SABES NO? LA UNICA MANERA DE QUE TE BENDIGA EL UNICO QUE LO PUEDE HACER ES VIVIENDO EN AMISTAD CON DIOS...
CANDIDO
SI KIERES QUE TE VALLA BIEN GUARDA LA PALABRA DE DIOS EN TU CORAZON DICE UN VERSO DEL SALMO 119, SEGURAMENTE HAZTA TE LO SABES DE MEMORIA: ¿CON QUE LIMPIARA EL JOVEN SU CAMINO? CON GUARDAR TU PALABRA... ASI DE FACIL
Y COMO ESTA EN JOSUE 1:8 ¿TE LO SABES NO? LA UNICA MANERA DE QUE TE BENDIGA EL UNICO QUE LO PUEDE HACER ES VIVIENDO EN AMISTAD CON DIOS...
CANDIDO
UN CORREON Q ME MANDARON AL HI...
EVANGELIO EFECTIVO
“Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” Isaías 26:4
Muchas personas inculpan a Dios por los problemas de la sociedad. Alegan que el evangelio y la religión son ineficaces y que si Dios existe por qué, entonces suceden las cosas que suceden. Un hombre hacía este cuestionamiento a un pastor y le mostraba las condiciones degradantes en que tantos hombres y mujeres vivían y de ahí su argumento de la ineficacia de Dios. El pastor respondió que en tanto el hombre no dirija su rostro a Dios, nunca tendrá la oportunidad de comprobar la efectividad de las promesas de Dios “Eso es lo que pasa con Dios”, le explicó el pastor a su amigo. Muchas personas ven como se degradan sus vidas y sus conductas se desvían, afectan su existencia y la de las personas que les rodean y encima le echan la culpa a Dios por la realidad nefasta que les toca vivir, cuando ellos mismos son concientes que nunca han dirigido su mirada a Dios, ni le permiten a Él que trabaje en sus vidas y les transforme poco a poco. Si en lugar de quejarte con Dios y levantar tu puño al cielo te acercaras a Él, le dirías que estás sucio por el pecado, maltratado por la vida y que ves cómo tu apariencia se va desgarrando, Él te sanaría, te daría una nueva vida y te explicaría muchas cosas que hoy no entiendes. Cuando preguntes otra vez: ¿Dónde está Dios? Míralo, está allí, afuera, donde le pusimos con nuestro obstinado corazón, bien afuera, pero esperando para entrar y conversar contigo. Dice Apocalipsis 3:20: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él con migo.”
La disposición de Dios se hace evidente desde la creación misma, buscando a Adán, llamando a Abraham, perdonando, sanando y en Jesús haciendo milagros. Si tú no quieres ver el obrar de Dios, es tu problema, pero Dios está allí, siempre estuvo y su mensaje sigue cambiando vidas.
“Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” Isaías 26:4
Muchas personas inculpan a Dios por los problemas de la sociedad. Alegan que el evangelio y la religión son ineficaces y que si Dios existe por qué, entonces suceden las cosas que suceden. Un hombre hacía este cuestionamiento a un pastor y le mostraba las condiciones degradantes en que tantos hombres y mujeres vivían y de ahí su argumento de la ineficacia de Dios. El pastor respondió que en tanto el hombre no dirija su rostro a Dios, nunca tendrá la oportunidad de comprobar la efectividad de las promesas de Dios “Eso es lo que pasa con Dios”, le explicó el pastor a su amigo. Muchas personas ven como se degradan sus vidas y sus conductas se desvían, afectan su existencia y la de las personas que les rodean y encima le echan la culpa a Dios por la realidad nefasta que les toca vivir, cuando ellos mismos son concientes que nunca han dirigido su mirada a Dios, ni le permiten a Él que trabaje en sus vidas y les transforme poco a poco. Si en lugar de quejarte con Dios y levantar tu puño al cielo te acercaras a Él, le dirías que estás sucio por el pecado, maltratado por la vida y que ves cómo tu apariencia se va desgarrando, Él te sanaría, te daría una nueva vida y te explicaría muchas cosas que hoy no entiendes. Cuando preguntes otra vez: ¿Dónde está Dios? Míralo, está allí, afuera, donde le pusimos con nuestro obstinado corazón, bien afuera, pero esperando para entrar y conversar contigo. Dice Apocalipsis 3:20: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él con migo.”
La disposición de Dios se hace evidente desde la creación misma, buscando a Adán, llamando a Abraham, perdonando, sanando y en Jesús haciendo milagros. Si tú no quieres ver el obrar de Dios, es tu problema, pero Dios está allí, siempre estuvo y su mensaje sigue cambiando vidas.
viernes, 15 de enero de 2010
Tomado de www.especialidadezjuveniles.com
Los 4 Enemigos Más Intimidantes del Líder Juvenil
Por Luis Fernández Jr.
Basado en un email escrito a mí equipo de liderazgo.
Quizás este escrito ya sea un poco tarde para muchos de ustedes, pero aunque sea tarde es mas importante escribirlo que quedarse callado y no decir nada al respecto. Al leer algunos últimos correos electrónicos de mis compañeros me siento motivado a abrir una conversación de los 4 enemigos que más intimidan a los líderes juveniles, y quizás al liderazgo en general. Y cuales serán estos enemigos. ¿Será la división? No creo. ¿La pornografía? Tampoco. ¿Será la envidia o celos? Menos. ¿Las 3 F: Falda, Fama y Finanzas? Tal vez… pero no. Aunque muchas de estas cosas son luchas, todavía son enemigos externos. Los enemigos que les quiero identificar son aun más poderosos, más crueles y sin compasión.
Estos son: el conformismo, la baja autoestima, depresión y el cansancio.
El conformismo:
Debemos luchar en contra de conformarnos a nuestra realidad. Debemos saber que Dios aún tiene más para nosotros. Debemos entender que Dios aún no ha terminado con nosotros. Debemos dejar de conformarnos con la misma rutina religiosa que nos aparta de una relación genuina con El. Debemos dejar el conformismo que nos acomoda y nos queda tan bien que se nos hace difícil despojarnos de el. El conformismo te destruye, te quita la visión y debilita tu liderazgo.
La Baja autoestima:
Debemos luchar en contra de la baja autoestima que nos cohíbe y nos amarra a hacer lo que otros dictan por nosotros quitándonos nuestra autenticidad. La baja autoestima es sutil y nos mantiene en reacción y nos quita la acción. Quizás pensamos que la baja autoestima no afecta a líderes. Pero la verdad es que nos afecta tanto como a cualquier otra persona. Ciertamente el orgullo es un enemigo fuerte, pero la baja autoestima puede también ser letal para un líder juvenil.
La Depresión:
Debemos luchar en contra de la depresión que nos empuja y nos golpea en la cara recordándonos de todo lo que no hemos logrado profesionalmente, espiritualmente, emocionalmente y aun físicamente. Es la depresión la que nos recuerda que los jóvenes se nos escaparon de las manos, lo que NO hemos alcanzado por dedicarnos al ministerio o lo que seriamos si NO hubiéramos trabajado tanto para Dios. La depresión nos quita las ganas de vivir, nos quita el alma y nos destruye poco a poco. Y como no tenemos “ministerios de depresión” en la iglesia, entonces mejor lo callamos aunque muramos por dentro.
El cansancio:
Debemos luchar en contra del cansancio que nos visita cada vez que hacemos algo bien o mal en el ministerio, que nos invita a renunciar y a convertirnos en una estadística más del ministerio juvenil. Debemos romper el ciclo de dar, dar y dar y luego entonces paramos para luego dar más y luego parar. Es mas conveniente si priorizamos nuestras actividades y logramos mantenernos frescos aunque estemos trabajando. Hacer menos a largo plazo, en vez de hacer mucho en poco tiempo y no permanecer. Un líder una vez me dijo, “Si el enemigo no puede pararte, tratara de cansarte.” El ministerio juvenil es una carrera de resistencia no de velocidad.
En lo personal he luchado con cada uno de estos intimidantes enemigos. Y la verdad es que diariamente todavía lucho con cada uno de ellos. Pero podremos luchar en contra de ellos, si primeramente identificamos que existen. Luego debemos unirnos con otros líderes que nos apoyen y nos entiendan, lideres con los cuales poder abrir el corazón. El liderazgo puede ser un lugar muy solitario, pero todo es posible para el que cree. Podemos luchar y ponemos ganar. Dios esta apostando en ti. Sí, se puede!
Por Luis Fernández Jr.
Basado en un email escrito a mí equipo de liderazgo.
Quizás este escrito ya sea un poco tarde para muchos de ustedes, pero aunque sea tarde es mas importante escribirlo que quedarse callado y no decir nada al respecto. Al leer algunos últimos correos electrónicos de mis compañeros me siento motivado a abrir una conversación de los 4 enemigos que más intimidan a los líderes juveniles, y quizás al liderazgo en general. Y cuales serán estos enemigos. ¿Será la división? No creo. ¿La pornografía? Tampoco. ¿Será la envidia o celos? Menos. ¿Las 3 F: Falda, Fama y Finanzas? Tal vez… pero no. Aunque muchas de estas cosas son luchas, todavía son enemigos externos. Los enemigos que les quiero identificar son aun más poderosos, más crueles y sin compasión.
Estos son: el conformismo, la baja autoestima, depresión y el cansancio.
El conformismo:
Debemos luchar en contra de conformarnos a nuestra realidad. Debemos saber que Dios aún tiene más para nosotros. Debemos entender que Dios aún no ha terminado con nosotros. Debemos dejar de conformarnos con la misma rutina religiosa que nos aparta de una relación genuina con El. Debemos dejar el conformismo que nos acomoda y nos queda tan bien que se nos hace difícil despojarnos de el. El conformismo te destruye, te quita la visión y debilita tu liderazgo.
La Baja autoestima:
Debemos luchar en contra de la baja autoestima que nos cohíbe y nos amarra a hacer lo que otros dictan por nosotros quitándonos nuestra autenticidad. La baja autoestima es sutil y nos mantiene en reacción y nos quita la acción. Quizás pensamos que la baja autoestima no afecta a líderes. Pero la verdad es que nos afecta tanto como a cualquier otra persona. Ciertamente el orgullo es un enemigo fuerte, pero la baja autoestima puede también ser letal para un líder juvenil.
La Depresión:
Debemos luchar en contra de la depresión que nos empuja y nos golpea en la cara recordándonos de todo lo que no hemos logrado profesionalmente, espiritualmente, emocionalmente y aun físicamente. Es la depresión la que nos recuerda que los jóvenes se nos escaparon de las manos, lo que NO hemos alcanzado por dedicarnos al ministerio o lo que seriamos si NO hubiéramos trabajado tanto para Dios. La depresión nos quita las ganas de vivir, nos quita el alma y nos destruye poco a poco. Y como no tenemos “ministerios de depresión” en la iglesia, entonces mejor lo callamos aunque muramos por dentro.
El cansancio:
Debemos luchar en contra del cansancio que nos visita cada vez que hacemos algo bien o mal en el ministerio, que nos invita a renunciar y a convertirnos en una estadística más del ministerio juvenil. Debemos romper el ciclo de dar, dar y dar y luego entonces paramos para luego dar más y luego parar. Es mas conveniente si priorizamos nuestras actividades y logramos mantenernos frescos aunque estemos trabajando. Hacer menos a largo plazo, en vez de hacer mucho en poco tiempo y no permanecer. Un líder una vez me dijo, “Si el enemigo no puede pararte, tratara de cansarte.” El ministerio juvenil es una carrera de resistencia no de velocidad.
En lo personal he luchado con cada uno de estos intimidantes enemigos. Y la verdad es que diariamente todavía lucho con cada uno de ellos. Pero podremos luchar en contra de ellos, si primeramente identificamos que existen. Luego debemos unirnos con otros líderes que nos apoyen y nos entiendan, lideres con los cuales poder abrir el corazón. El liderazgo puede ser un lugar muy solitario, pero todo es posible para el que cree. Podemos luchar y ponemos ganar. Dios esta apostando en ti. Sí, se puede!
martes, 22 de diciembre de 2009
Dios los bendiga...
Al equipo de este blog nos alegra mucho la participacion y la respuesta que hemos tenido de todos los visitantes, esperamos tener un trabajo con mayor excelencia para el siguiente año, por lo pronto les deseamos una FELIZ NAVIDAD, esperando q el aodrno de este año no haya sido el arbolito, sino un corazon agradecido con Dios.
El contactopara q publiquen poemas, articulos o algo q les guste es surorientefamily@gmail.com
esperamos noticias suyas...
El contactopara q publiquen poemas, articulos o algo q les guste es surorientefamily@gmail.com
esperamos noticias suyas...
martes, 8 de diciembre de 2009
Tomado de avanza por mas
La carga de la culpa
Por Max lucado
En la base de la cruz hay bolsas. Incontables bolsas llenas de innumerables pecados. El Calvario es un cúmulo de abono por la culpa. ¿Le gustaría dejar allí su bolsa?
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Salmo 23.3
Un amigo organizó un intercambio de galletitas en Navidad para el personal de la oficina de nuestra iglesia. El plan era sencillo. El valor de la entrada era una bandeja con galletitas hechas en casa. Su bandeja le daba a usted el derecho de sacar galletas de la bandeja de los demás. Podía salir con la misma cantidad de galletas que llevó.
Suena simple si uno sabe cómo cocinar. Pero ¿qué si no puede? ¿Qué si no puede distinguir un sartén de una olla? ¿Qué si, como yo, siente que culinariamente es un desastre? ¿Qué si se siente tan cómodo con un delantal como un profesor de gimnasia en un tutú? Si ese es el caso, tiene un problema.
Tal era mi caso, y yo tenía un problema. No tenía galletas para llevar; en consecuencia no podría participar en el intercambio. Me dejarían afuera, despedido, desechado, eludido y apartado. (¿No siente lástima por mí?)
Ese era mi aprieto.
Y, perdóneme que lo mencione ahora, pero su aprieto es mucho mayor.
Dios está preparando una fiesta … una fiesta como no habrá otra. No una reunión de intercambio de galletas, sino una fiesta. Nada de risitas necias ni chácharas en la sala de conferencias, sino ojos de asombro y admiración en la sala del trono de Dios.
Sí, la lista de invitados es impresionante. ¿Duda que Jonás se haya examinado interiormente en el interior de un pez? Podrá preguntarle personalmente. Pero más impresionante que los nombres de invitados es la naturaleza de los invitados. Sin egos, nada de luchas por el poder. A la entrada quedarán la culpa, la vergüenza y el pesar. La enfermedad, la muerte y la depresión serán la Plaga Negra de un pasado distante. Lo que ahora vemos a diario, nunca se verá allá.
Lo que ahora vemos vagamente, lo veremos claramente. Veremos a Dios. No por la fe. No a través de los ojos de Moisés, Abraham o David.
No por medio de las Escrituras, de las puestas de sol ni del arco iris. No veremos la obra de Dios ni sus palabras, ¡le veremos a Él! Porque Él no es el anfitrión de la fiesta; ¡Él es la fiesta! Su bondad es el banquete. Su voz es la música. Su radiante resplandor es la luz, y su amor es el interminable tema de conversación.
Hay sólo una complicación. El precio de admisión es elevado. Para entrar en la fiesta uno tiene que ser justo. No bueno o decente. No uno que paga sus impuestos y va a la iglesia.
Los ciudadanos del cielo deben ser justos. J-U-S-T-O-S.
Todos hacemos de vez en cuando lo justo. Unos pocos hacen predominantemente lo justo. Pero, ¿hay alguien entre nosotros que haga siempre lo justo? Según Pablo, «No hay justo, ni aun uno» ( Romanos 3.10 ).
Pablo es inflexible en esto. Incluso llega a decir: «No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno» ( Romanos 3.12 ).
Quizás alguien tenga otra opinión. «No soy perfecto, Max; pero soy mejor que muchos. He vivido la vida como se debe. No quebranto las leyes. Tampoco quebranto corazones. Ayudo a la gente. Me gusta la gente. Comparado con otras personas, yo diría que soy justo».
Probé ese argumento con mamá. Cuando me decía que mi pieza no estaba limpia, le pedía que fuera conmigo a la pieza de mi hermano. Siempre estaba más desordenada y sucia que la mía: «¿Ves? Mi dormitorio está limpio; mira este».
Nunca me resultó. Me llevaba por el pasillo hasta su habitación. Si de habitaciones limpias se tratara, mi madre era justa. Su ropero estaba bien; su cama estaba bien; su baño estaba verdaderamente bien. En comparación con su habitación, la mía, bueno, estaba bien mal. Me mostraba su habitación y me decía: «Esto es lo que yo entiendo por limpio».
Dios hace lo mismo. Señala hacia sí y dice: «Esto es lo que entiendo por justicia».
La justicia es la esencia de Dios.
«Por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo» ( 2 Pedro 1.1 ).
«Dios es Juez justo» ( Salmo 7.11 ).
«Jehová es justo, y ama la justicia» ( Salmo 11.7 ).
«Su justicia permanece para siempre» ( Salmo 112.3 ), «hasta lo excelso» ( Salmo 71.19 ).
Isaías describe a Dios como «Dios justo y Salvador» ( Isaías 45.21 ). En la víspera de su muerte, Jesús comenzó su oración con las palabras «Padre justo» ( Juan 17.25 ).
¿Entiende el argumento? Dios es justo. Sus decretos son justos ( Romanos 1.32 ). Su juicio es justo ( Romanos 2.5 ). Sus exigencias son justas ( Romanos 8.4 ). Sus actos son justos ( Daniel 9.16 ). Daniel declara: «Justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras» ( Daniel 9.14 ).
Dios nunca se equivoca. Nunca ha tomado una decisión incorrecta, ni ha mostrado una mala actitud, ni ha tomado el sendero equivocado; nada ha dicho de malo y nunca ha actuado en una forma errada. Nunca se anticipa ni se atrasa; no es demasiado ruidoso ni demasiado suave, precipitado ni lento. Siempre ha sido justo y siempre lo será. Él es justo.
Cuando de justicia se trata, Dios domina la mesa de juego sin mucho esfuerzo, como todo un experto. Y cuando de justicia se trata, no sabemos de qué lado tomar la batuta. He aquí, nuestro problema.
¿Pasará Dios, que es justo, la eternidad con los que no lo son? ¿Recibirá Harvard a un niño expulsado de tercer grado? Si lo hiciera sería un acto benevolente, pero no sería justo. Si Dios aceptase al injusto, la invitación sería hermosa, pero ¿sería justo? ¿Sería justo que pasara por alto todos nuestros pecados? ¿O rebajara las normas? No, no sería justo. Y si Dios es algo, es justo.
Dijo a Isaías que la justicia sería su plomada, la norma por la cual mediría su casa ( Isaías 28.17 ). Si somos injustos, se nos deja en el pasillo, sin galletas. O, para usar la analogía de Pablo, «para que … todo el mundo quede bajo el juicio de Dios» ( Romanos 3.19 ).Entonces, ¿qué debemos hacer?
¿Llevar una carga de culpa? Muchos lo hacen; demasiados lo hacen.
¿Y si su carga espiritual fuese visible? Suponga que la carga de nuestros corazones fuese un equipaje de verdad en la calle. ¿Qué se vería más que nada? Maletas llenas de culpa. Bolsas abarrotadas de parrandas, estallidos de ira y componendas. Mire alrededor suyo. ¿Ve al tipo del traje gris de franela? Está arrastrando una década de arrepentimiento. ¿Ve al muchachito del pantalón grandote y un aro en la nariz? Daría cualquier cosa por no haber dicho las palabras que le dijo a la mamá. Pero no puede. Eso lo lleva consigo. ¿Y la mujer en traje de negocios? Tiene el aspecto de una candidata al Senado. Anda necesitada de ayuda, pero no puede darlo a conocer. No cuando arrastra a dondequiera que va esa carpeta llena de oportunidades que debe explorar.
Escuche. El peso del cansancio agota. La confianza en uno mismo lo desvía del camino. Las decepciones lo desalientan. La ansiedad lo fastidia. Pero, ¿la culpa? La culpa lo consume. Entonces, ¿qué hacemos? Nuestro Señor es recto, y nosotros estamos errados. Su fiesta es para los que no tienen culpa, y nosotros somos cualquier cosa, menos eso. ¿Qué podemos hacer?
Puedo decirle lo que hice. Confesé mi necesidad. ¿Recuerda mi dilema de las galletas? Este es el correo electrónico que envié a todo el personal. «No sé cocinar, de modo que no estaré en la fiesta».
¿Se apiadó de mí alguno de los asistentes? No.
¿Se compadeció de mí alguno del personal? No.
¿Tuvo misericordia de mí alguno de la Corte Suprema de Justicia? No.
Pero una santa hermana de la iglesia tuvo misericordia de mí. No sé como se enteró de mi problema. Quizás haya aparecido en alguna lista de oración de emergencia. Pero, sí sé esto. Sólo unos minutos antes de la celebración, me entregaron un regalo: una bandeja de galletas, doce círculos de bondad. En virtud de ese regalo tuve el privilegio de entrar en la fiesta.
¿Fui? Apueste sus galletas a que sí. Como un príncipe que lleva una corona sobre una almohada, llevé mi regalo hasta el salón, lo puse en la mesa y me mantuve erguido. Debido a un alma compasiva que oyó mis ruegos, tuve un lugar a la mesa.
Debido a que Dios escucha su ruego, usted tendrá lo mismo. Sólo que Él hizo más, muchísimo más, que cocinar galletas para usted.
Fue al mismo tiempo el momento más hermoso y más terrible de la historia. Jesús estuvo en el tribunal del cielo. Extendió una mano sobre toda la creación, y rogó: «Castigame a mí por sus errores. ¿Ves ese homicida? Dame su castigo. ¿La adúltera? Yo llevaré su vergüenza. ¿El estafador, el mentiroso, el ladrón? Hazme a mí lo que ellos merecen. Trátame como tratarías a un pecador».
Y Dios lo hizo. «Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios» ( 1 Pedro 3.18 ).
Sí, la justicia es lo que Dios es, y sí la justicia no es lo que nosotros somos, y justicia es lo que Dios exige. Pero Dios «ha manifestado la justicia» ( Romanos 3.21 ) para hacer que la gente esté en buena relación con Él.
David lo expresa así:«Me guiará por sendas de justicia» ( Salmo 23.3 ).
La senda de justicia es una huella estrecha que sube serpenteando hacia una empinada montaña. En la cumbre hay una cruz. En la base de la cruz hay bolsas. Incontables bolsas llenas de innumerables pecados.El Calvario es un cúmulo de abono por la culpa.
¿Le gustaría dejar allí su bolsa?
Un pensamiento más sobre la fiestecita de las galletas de Navidad. ¿Sabían todos que yo no preparé mis galletas? Si no lo sabían, yo lo dije. Les dije que yo estaba allí en virtud del trabajo de otra persona. Mi única contribución fue mi propia confesión.
Nosotros diremos lo mismo por toda la eternidad.
¡Recuerda compartir estos mensajes con tus contactos!
Tomado de avanza por mas
Por Max lucado
En la base de la cruz hay bolsas. Incontables bolsas llenas de innumerables pecados. El Calvario es un cúmulo de abono por la culpa. ¿Le gustaría dejar allí su bolsa?
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Salmo 23.3
Un amigo organizó un intercambio de galletitas en Navidad para el personal de la oficina de nuestra iglesia. El plan era sencillo. El valor de la entrada era una bandeja con galletitas hechas en casa. Su bandeja le daba a usted el derecho de sacar galletas de la bandeja de los demás. Podía salir con la misma cantidad de galletas que llevó.
Suena simple si uno sabe cómo cocinar. Pero ¿qué si no puede? ¿Qué si no puede distinguir un sartén de una olla? ¿Qué si, como yo, siente que culinariamente es un desastre? ¿Qué si se siente tan cómodo con un delantal como un profesor de gimnasia en un tutú? Si ese es el caso, tiene un problema.
Tal era mi caso, y yo tenía un problema. No tenía galletas para llevar; en consecuencia no podría participar en el intercambio. Me dejarían afuera, despedido, desechado, eludido y apartado. (¿No siente lástima por mí?)
Ese era mi aprieto.
Y, perdóneme que lo mencione ahora, pero su aprieto es mucho mayor.
Dios está preparando una fiesta … una fiesta como no habrá otra. No una reunión de intercambio de galletas, sino una fiesta. Nada de risitas necias ni chácharas en la sala de conferencias, sino ojos de asombro y admiración en la sala del trono de Dios.
Sí, la lista de invitados es impresionante. ¿Duda que Jonás se haya examinado interiormente en el interior de un pez? Podrá preguntarle personalmente. Pero más impresionante que los nombres de invitados es la naturaleza de los invitados. Sin egos, nada de luchas por el poder. A la entrada quedarán la culpa, la vergüenza y el pesar. La enfermedad, la muerte y la depresión serán la Plaga Negra de un pasado distante. Lo que ahora vemos a diario, nunca se verá allá.
Lo que ahora vemos vagamente, lo veremos claramente. Veremos a Dios. No por la fe. No a través de los ojos de Moisés, Abraham o David.
No por medio de las Escrituras, de las puestas de sol ni del arco iris. No veremos la obra de Dios ni sus palabras, ¡le veremos a Él! Porque Él no es el anfitrión de la fiesta; ¡Él es la fiesta! Su bondad es el banquete. Su voz es la música. Su radiante resplandor es la luz, y su amor es el interminable tema de conversación.
Hay sólo una complicación. El precio de admisión es elevado. Para entrar en la fiesta uno tiene que ser justo. No bueno o decente. No uno que paga sus impuestos y va a la iglesia.
Los ciudadanos del cielo deben ser justos. J-U-S-T-O-S.
Todos hacemos de vez en cuando lo justo. Unos pocos hacen predominantemente lo justo. Pero, ¿hay alguien entre nosotros que haga siempre lo justo? Según Pablo, «No hay justo, ni aun uno» ( Romanos 3.10 ).
Pablo es inflexible en esto. Incluso llega a decir: «No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno» ( Romanos 3.12 ).
Quizás alguien tenga otra opinión. «No soy perfecto, Max; pero soy mejor que muchos. He vivido la vida como se debe. No quebranto las leyes. Tampoco quebranto corazones. Ayudo a la gente. Me gusta la gente. Comparado con otras personas, yo diría que soy justo».
Probé ese argumento con mamá. Cuando me decía que mi pieza no estaba limpia, le pedía que fuera conmigo a la pieza de mi hermano. Siempre estaba más desordenada y sucia que la mía: «¿Ves? Mi dormitorio está limpio; mira este».
Nunca me resultó. Me llevaba por el pasillo hasta su habitación. Si de habitaciones limpias se tratara, mi madre era justa. Su ropero estaba bien; su cama estaba bien; su baño estaba verdaderamente bien. En comparación con su habitación, la mía, bueno, estaba bien mal. Me mostraba su habitación y me decía: «Esto es lo que yo entiendo por limpio».
Dios hace lo mismo. Señala hacia sí y dice: «Esto es lo que entiendo por justicia».
La justicia es la esencia de Dios.
«Por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo» ( 2 Pedro 1.1 ).
«Dios es Juez justo» ( Salmo 7.11 ).
«Jehová es justo, y ama la justicia» ( Salmo 11.7 ).
«Su justicia permanece para siempre» ( Salmo 112.3 ), «hasta lo excelso» ( Salmo 71.19 ).
Isaías describe a Dios como «Dios justo y Salvador» ( Isaías 45.21 ). En la víspera de su muerte, Jesús comenzó su oración con las palabras «Padre justo» ( Juan 17.25 ).
¿Entiende el argumento? Dios es justo. Sus decretos son justos ( Romanos 1.32 ). Su juicio es justo ( Romanos 2.5 ). Sus exigencias son justas ( Romanos 8.4 ). Sus actos son justos ( Daniel 9.16 ). Daniel declara: «Justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras» ( Daniel 9.14 ).
Dios nunca se equivoca. Nunca ha tomado una decisión incorrecta, ni ha mostrado una mala actitud, ni ha tomado el sendero equivocado; nada ha dicho de malo y nunca ha actuado en una forma errada. Nunca se anticipa ni se atrasa; no es demasiado ruidoso ni demasiado suave, precipitado ni lento. Siempre ha sido justo y siempre lo será. Él es justo.
Cuando de justicia se trata, Dios domina la mesa de juego sin mucho esfuerzo, como todo un experto. Y cuando de justicia se trata, no sabemos de qué lado tomar la batuta. He aquí, nuestro problema.
¿Pasará Dios, que es justo, la eternidad con los que no lo son? ¿Recibirá Harvard a un niño expulsado de tercer grado? Si lo hiciera sería un acto benevolente, pero no sería justo. Si Dios aceptase al injusto, la invitación sería hermosa, pero ¿sería justo? ¿Sería justo que pasara por alto todos nuestros pecados? ¿O rebajara las normas? No, no sería justo. Y si Dios es algo, es justo.
Dijo a Isaías que la justicia sería su plomada, la norma por la cual mediría su casa ( Isaías 28.17 ). Si somos injustos, se nos deja en el pasillo, sin galletas. O, para usar la analogía de Pablo, «para que … todo el mundo quede bajo el juicio de Dios» ( Romanos 3.19 ).Entonces, ¿qué debemos hacer?
¿Llevar una carga de culpa? Muchos lo hacen; demasiados lo hacen.
¿Y si su carga espiritual fuese visible? Suponga que la carga de nuestros corazones fuese un equipaje de verdad en la calle. ¿Qué se vería más que nada? Maletas llenas de culpa. Bolsas abarrotadas de parrandas, estallidos de ira y componendas. Mire alrededor suyo. ¿Ve al tipo del traje gris de franela? Está arrastrando una década de arrepentimiento. ¿Ve al muchachito del pantalón grandote y un aro en la nariz? Daría cualquier cosa por no haber dicho las palabras que le dijo a la mamá. Pero no puede. Eso lo lleva consigo. ¿Y la mujer en traje de negocios? Tiene el aspecto de una candidata al Senado. Anda necesitada de ayuda, pero no puede darlo a conocer. No cuando arrastra a dondequiera que va esa carpeta llena de oportunidades que debe explorar.
Escuche. El peso del cansancio agota. La confianza en uno mismo lo desvía del camino. Las decepciones lo desalientan. La ansiedad lo fastidia. Pero, ¿la culpa? La culpa lo consume. Entonces, ¿qué hacemos? Nuestro Señor es recto, y nosotros estamos errados. Su fiesta es para los que no tienen culpa, y nosotros somos cualquier cosa, menos eso. ¿Qué podemos hacer?
Puedo decirle lo que hice. Confesé mi necesidad. ¿Recuerda mi dilema de las galletas? Este es el correo electrónico que envié a todo el personal. «No sé cocinar, de modo que no estaré en la fiesta».
¿Se apiadó de mí alguno de los asistentes? No.
¿Se compadeció de mí alguno del personal? No.
¿Tuvo misericordia de mí alguno de la Corte Suprema de Justicia? No.
Pero una santa hermana de la iglesia tuvo misericordia de mí. No sé como se enteró de mi problema. Quizás haya aparecido en alguna lista de oración de emergencia. Pero, sí sé esto. Sólo unos minutos antes de la celebración, me entregaron un regalo: una bandeja de galletas, doce círculos de bondad. En virtud de ese regalo tuve el privilegio de entrar en la fiesta.
¿Fui? Apueste sus galletas a que sí. Como un príncipe que lleva una corona sobre una almohada, llevé mi regalo hasta el salón, lo puse en la mesa y me mantuve erguido. Debido a un alma compasiva que oyó mis ruegos, tuve un lugar a la mesa.
Debido a que Dios escucha su ruego, usted tendrá lo mismo. Sólo que Él hizo más, muchísimo más, que cocinar galletas para usted.
Fue al mismo tiempo el momento más hermoso y más terrible de la historia. Jesús estuvo en el tribunal del cielo. Extendió una mano sobre toda la creación, y rogó: «Castigame a mí por sus errores. ¿Ves ese homicida? Dame su castigo. ¿La adúltera? Yo llevaré su vergüenza. ¿El estafador, el mentiroso, el ladrón? Hazme a mí lo que ellos merecen. Trátame como tratarías a un pecador».
Y Dios lo hizo. «Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios» ( 1 Pedro 3.18 ).
Sí, la justicia es lo que Dios es, y sí la justicia no es lo que nosotros somos, y justicia es lo que Dios exige. Pero Dios «ha manifestado la justicia» ( Romanos 3.21 ) para hacer que la gente esté en buena relación con Él.
David lo expresa así:«Me guiará por sendas de justicia» ( Salmo 23.3 ).
La senda de justicia es una huella estrecha que sube serpenteando hacia una empinada montaña. En la cumbre hay una cruz. En la base de la cruz hay bolsas. Incontables bolsas llenas de innumerables pecados.El Calvario es un cúmulo de abono por la culpa.
¿Le gustaría dejar allí su bolsa?
Un pensamiento más sobre la fiestecita de las galletas de Navidad. ¿Sabían todos que yo no preparé mis galletas? Si no lo sabían, yo lo dije. Les dije que yo estaba allí en virtud del trabajo de otra persona. Mi única contribución fue mi propia confesión.
Nosotros diremos lo mismo por toda la eternidad.
¡Recuerda compartir estos mensajes con tus contactos!
Tomado de avanza por mas
lunes, 7 de diciembre de 2009
Salitre
Llegue al trabajo despues de un fin de semana largo y lo digo no solo por el puente vacacional si no por las situaciones que atravese me sente en mi lugar y lo comente con mi companero
1 El viernes atras del palacio de bellas artes me asaltaron me quitaron dinero y un telefono que no era mio sino de la empresa por el cual me descontarian 5000 pesos de mi nomina.
2 Mi coche se descompone me tuve que llevar en grua
3 Me roban de la oficina mi chamarra favorita que deje guardada en mi escritorio
4 El dia que regreso surgio un problema que casi me cuesta el trabajo
Y al comentar esto salio de la boca de mi compañero un sobrenombre "SALITRE" me puse a pensar en esto no creo en la mala suerte ni en la buena no creo que el cosmo entero se afane en tomar la vida de un ser humano y hacersela lo mas dificil posible, aparte todo fue material no se me afecto la salud no perdi a un ser querido, solo fue un rasguno, pero esta situacion no popdia pasar desapercibida algo habia detras de esta racha de malos acontecimientos y esa misma tarde la respuesta llego. Un canto que nunca le habia puesto atencion, ahora la robaba, su dulce voz!!! Cuando estamos distraidos no podemos escuchar no podemos percibir, no podemos sentir lo que Dios nos quiere decir, el Señor nos habla suave, pero cuando realmente necesitamos escucharlo habla mas fuerte y llama nuestra atencion no por que la necesite, si no por que lo necesitamos nosotros somos una simple barquita enfrentando una terrible tormenta, necesitamos su direccion aun con nuestras equivocaciones el esta dispuesto a guiarnos despues de entender esto no me siento tan mal quiero escuchar su voz la miel que brota de sus labios no me sorprende lo que a veces nos puede pasar me sorprende que siempre obtiene nuestra atencion atrevete a escuchar su dulce voz...
Colaboración La pluma del castillo TC
1 El viernes atras del palacio de bellas artes me asaltaron me quitaron dinero y un telefono que no era mio sino de la empresa por el cual me descontarian 5000 pesos de mi nomina.
2 Mi coche se descompone me tuve que llevar en grua
3 Me roban de la oficina mi chamarra favorita que deje guardada en mi escritorio
4 El dia que regreso surgio un problema que casi me cuesta el trabajo
Y al comentar esto salio de la boca de mi compañero un sobrenombre "SALITRE" me puse a pensar en esto no creo en la mala suerte ni en la buena no creo que el cosmo entero se afane en tomar la vida de un ser humano y hacersela lo mas dificil posible, aparte todo fue material no se me afecto la salud no perdi a un ser querido, solo fue un rasguno, pero esta situacion no popdia pasar desapercibida algo habia detras de esta racha de malos acontecimientos y esa misma tarde la respuesta llego. Un canto que nunca le habia puesto atencion, ahora la robaba, su dulce voz!!! Cuando estamos distraidos no podemos escuchar no podemos percibir, no podemos sentir lo que Dios nos quiere decir, el Señor nos habla suave, pero cuando realmente necesitamos escucharlo habla mas fuerte y llama nuestra atencion no por que la necesite, si no por que lo necesitamos nosotros somos una simple barquita enfrentando una terrible tormenta, necesitamos su direccion aun con nuestras equivocaciones el esta dispuesto a guiarnos despues de entender esto no me siento tan mal quiero escuchar su voz la miel que brota de sus labios no me sorprende lo que a veces nos puede pasar me sorprende que siempre obtiene nuestra atencion atrevete a escuchar su dulce voz...
Colaboración La pluma del castillo TC
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Amigos...
Proverbios 17:17 dice: "En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia." Esto nos señala una característica fundamental de un verdadero amigo: la fidelidad. "En todo tiempo ama el amigo".
La amistad –como todas las cosas verdaderas– no se halla en el mundo. O difícilmente. La amistad en el mundo suele sustentarse sobre intereses particulares, sobre conveniencias. La verdadera amistad, en cambio, es una confraternidad. Es decir, es la relación "de hermanos" que se produce entre personas sin parentesco de sangre.
Este es el "amor fraternal" que Pedro pone casi al final de la escalera de las virtudes cristianas (2 Ped.1:5-7). Es el amor de hermanos que da su característica a la iglesia de Filadelfia.
Ahora bien, una de las características de este amor es su fidelidad. Este amigo no te abandona en el día malo, o cuando tú ya no eres próspero. No te desconoce cuando has perdido tu buena posición económica.
Al contrario, este amigo fiel te levanta cuando has caído, y te socorre en la aflicción. "Es como un hermano en tiempo de angustia." Precisamente es en el dolor es cuando la amistad es probada. Si es verdadera, el tal amigo será más noble, más desinteresado, y más generoso precisamente en ese momento.
Otros rasgo que caracteriza al verdadero amigo está dado en Proverbios 27:6: "Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa" (Versión Popular).
El verdadero amigo "hiere". ¿Qué significa eso? Que el verdadero amigo nos dirá la verdad aunque nos duela. Nos sacará de nuestro engaño, nos derribará de nuestras presunciones, pondrá una nota de cordura en nuestros momentos de necedad.
El verdadero amigo se expone, incluso, a ser incomprendido, pero por causa de que su amor es altruista y desinteresado, dirá la verdad, aunque duela.
Los falsos amigos nos adulan, nos palmotean la espalda, sólo con el fin de obtener algún provecho. Es preciso estar apercibidos contra tales artimañas, para no caer en el engaño.
El Señor Jesús es el mejor amigo del hombre. El dijo a los discípulos: "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (1 Juan 15:15).
El murió por todos los hombres, para salvarlos de la condenación eterna. Esa es la prueba de amor genuino. Pero, aun más allá, a sus íntimos, a los que le han recibido y le aman, Él los honra tremendamente al declararlos sus amigos.
Estos deberían sólo conocerle como Señor, porque no olvidan su pequeñez, sin embargo, ellos saben en lo íntimo de su corazón que, si hacen su voluntad, pueden considerarle su amigo. ¿No es maravilloso?
Juan 13:1 dice: "Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin." Esta última frase puede traducirse también "hasta el extremo", o "hasta lo sumo").
El verdadero amigo ama hasta el fin, hasta lo sumo. ¿Qué significaba eso para el Señor Jesús? Amar a sus amigos hasta dar la vida por ellos. "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Este es el verdadero amor fraternal.
Teniendo este ejemplo sublime, podemos ver si calza con él cualquier otra forma de supuesto amor o amistad. Habiéndolo probado en nuestra propia vida, podremos distinguir claramente cuál es el la amistad verdadera, y cuál no lo es.
tomado de sigueme.net
La amistad –como todas las cosas verdaderas– no se halla en el mundo. O difícilmente. La amistad en el mundo suele sustentarse sobre intereses particulares, sobre conveniencias. La verdadera amistad, en cambio, es una confraternidad. Es decir, es la relación "de hermanos" que se produce entre personas sin parentesco de sangre.
Este es el "amor fraternal" que Pedro pone casi al final de la escalera de las virtudes cristianas (2 Ped.1:5-7). Es el amor de hermanos que da su característica a la iglesia de Filadelfia.
Ahora bien, una de las características de este amor es su fidelidad. Este amigo no te abandona en el día malo, o cuando tú ya no eres próspero. No te desconoce cuando has perdido tu buena posición económica.
Al contrario, este amigo fiel te levanta cuando has caído, y te socorre en la aflicción. "Es como un hermano en tiempo de angustia." Precisamente es en el dolor es cuando la amistad es probada. Si es verdadera, el tal amigo será más noble, más desinteresado, y más generoso precisamente en ese momento.
Otros rasgo que caracteriza al verdadero amigo está dado en Proverbios 27:6: "Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa" (Versión Popular).
El verdadero amigo "hiere". ¿Qué significa eso? Que el verdadero amigo nos dirá la verdad aunque nos duela. Nos sacará de nuestro engaño, nos derribará de nuestras presunciones, pondrá una nota de cordura en nuestros momentos de necedad.
El verdadero amigo se expone, incluso, a ser incomprendido, pero por causa de que su amor es altruista y desinteresado, dirá la verdad, aunque duela.
Los falsos amigos nos adulan, nos palmotean la espalda, sólo con el fin de obtener algún provecho. Es preciso estar apercibidos contra tales artimañas, para no caer en el engaño.
El Señor Jesús es el mejor amigo del hombre. El dijo a los discípulos: "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (1 Juan 15:15).
El murió por todos los hombres, para salvarlos de la condenación eterna. Esa es la prueba de amor genuino. Pero, aun más allá, a sus íntimos, a los que le han recibido y le aman, Él los honra tremendamente al declararlos sus amigos.
Estos deberían sólo conocerle como Señor, porque no olvidan su pequeñez, sin embargo, ellos saben en lo íntimo de su corazón que, si hacen su voluntad, pueden considerarle su amigo. ¿No es maravilloso?
Juan 13:1 dice: "Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin." Esta última frase puede traducirse también "hasta el extremo", o "hasta lo sumo").
El verdadero amigo ama hasta el fin, hasta lo sumo. ¿Qué significaba eso para el Señor Jesús? Amar a sus amigos hasta dar la vida por ellos. "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Este es el verdadero amor fraternal.
Teniendo este ejemplo sublime, podemos ver si calza con él cualquier otra forma de supuesto amor o amistad. Habiéndolo probado en nuestra propia vida, podremos distinguir claramente cuál es el la amistad verdadera, y cuál no lo es.
tomado de sigueme.net
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Quìén soy?
Hola! ¿Quién soy? sòlo se que tengo que levantarme y trabajar, pero algo se me olvida más no me acuerdo; tqngo que viajar por el mundo, peleando y sufriendo para sobrevivir, pero se que algo me falta, viajo por este mundo sin sentido con temor que el hombre me haga daño mis pies me guían, no sé a dónde, las piedras me hacen tropezar. Se que alguien me acompaña, màs no recuerdo quièn es. LLegando la noche -al dormir en mis sueños- alguien me recuerda quien soy y recuerdo quien me acompaña
!!Gracias Jesucristo!!
Lalo
!!Gracias Jesucristo!!
Lalo




